| Poema mural. Artista plástico Juan Danna, Ceramista Juan Villasegura. Plaza de Salsacate. |
Responder a estos interrogantes no solo fortalece la memoria de este acontecimiento, sino que nos invita a mirarlo desde la reflexión. Nos desafía a tomar conciencia de las decisiones y acciones que asumimos como comunidades, siempre en transformación junto a nuestro pasado: ese que orienta el rumbo hacia el desarrollo integral de cada pueblo.
Estas preguntas guían nuestro recorrido histórico. Tenerlas presentes nos permite comprender e interpretar la realidad de los protagonistas de un suceso que, en su momento y durante mucho tiempo, permaneció sin trascendencia. No se trata de juzgar, sino de conocer las razones que impulsaron a unos y otros a actuar como lo hicieron.
Como vimos, esta rebelión formó parte de un proceso más amplio que atravesaba el Virreinato del Perú, inmerso en profundas transformaciones. A los conflictos militares se sumaban tensiones sociales y religiosas que afectaban a toda la sociedad colonial. Por ello, para comprender estos hechos, es necesario detenernos en las características de ese contexto.
Se trataba de una época de penurias, marcada por fuertes reacciones de los sectores dominantes. La sociedad colonial se estructuraba sobre una rígida jerarquía socio-étnica: españoles peninsulares y criollos ocupaban la cima, concentrando el poder político y económico, muchas veces sostenido por prácticas de nepotismo.
En la base se encontraban mestizos, indígenas, afrodescendientes y otras castas: trabajadores rurales, artesanos y mano de obra en las estancias, frecuentemente en condiciones cercanas a la servidumbre. Fueron tiempos de profundas desigualdades, en los que amplios sectores de la población quedaban relegados a los niveles más subordinados.
Características del sistema de castas
Estructura y jerarquía:
- Españoles: peninsulares (nacidos en España) y criollos (descendientes de españoles nacidos en América).
- Indígenas: considerados “neófitos”, organizados en sus propias repúblicas, con legislación diferenciada.
- Mestizos: descendientes de español e indígena.
- Castas: diversas mezclas (mulatos, zambos).
- Negros: esclavizados o libertos, ubicados en la base de la pirámide social.
Fueron tiempos en que nuestra Patria comenzaba a gestarse entre luchas, disputas de poder y una inevitable mezcla de culturas, sangres y visiones: todo aquello que da forma a una comunidad. La esclavitud era parte del sistema, y el ejercicio del poder se manifestaba con frecuencia a través de la violencia, el desprecio y castigos sin amparo justo.
En este marco, se comprende mejor qué llevó a los transerranos a organizarse para reclamar mejores tratos y ser escuchados. Fue, en esencia, una denuncia contra las autoridades: el Maestre de Campo y el Juez Pedáneo, quienes ejercían sus funciones sin miramientos.
Sin embargo, tras la detención de los líderes de la rebelión —encarcelados en el Cabildo de Córdoba—, las autoridades denunciadas, el Juez Pedáneo don Joseph de Tordesillas y el Maestre de Campo don Joseph de Isasa, fueron restituidas en sus cargos poco tiempo después.
“La historia no siempre hace justicia en su tiempo, pero deja huellas que nos invitan a pensar el nuestro.”
y a ser parte de esta memoria que sigue latiendo en nuestro territorio.

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