Una de las construcciones más emblemáticas vinculadas a la vida y obra del Santo Cura Brochero está siendo recuperada en Panaholma y pronto se convertirá en un nuevo atractivo para el turismo religioso de Traslasierra.
Se trata del casco de una antigua estancia donde Brochero descansaba durante sus recorridos por el valle. La vivienda pertenecía a Erasmo y Zoraida Recalde, una familia muy cercana al sacerdote que luego sería canonizado.
Tras décadas de abandono, el predio comenzó a ser recuperado y formará parte del Camino de Brochero. El proyecto contempla la restauración de las ruinas históricas, la construcción de servicios para visitantes y la creación de un pequeño parque temático dedicado al santo cordobés.
Las antiguas columnas de ladrillos curvos, una innovación para la época, siguen en pie como testigos de una historia que marcó el desarrollo de Panaholma y de toda Traslasierra.
Una recuperación que rescata patrimonio, identidad y memoria para las futuras generaciones.
Fuente: La Voz del Interior Corresponsal Miguel Ortiz