Cerro Ciénaga. Fotografía: Alejandra Ferreyra.

viernes, 24 de julio de 2026

LA ARGENTINA MESTIZA Y LA ARGENTINA EUROPEA de Luis Gotte


No pude resistir en compartir esta publicación de Luis Gotte, de La Trinchera Bonaerense, en primer lugar por el tema que desarrolla. Además se integra perfectamente a los saberes aportados por Rodrigo Navarro Akiki en su trabajo de investigación sobre los orígenes afroindígenas en la región de Traslasierra.

Cada cierto tiempo reaparece una vieja acusación: que la Argentina "borró" a los afroargentinos de su historia y que, por ello, sería un país estructuralmente racista. Sin embargo, esa afirmación confunde dos procesos muy distintos. La invisibilización existió, pero no nació en el pueblo argentino: nació en buena parte de la historia oficial liberal escrita desde fines del S.XIX.
La primera Argentina fue profundamente mestiza. Hacia fines del S.XVIII, diversos censos del Virreinato del Río de la Plata muestran que los negros, pardos y mulatos representaban cerca del 40 % de la población en varias ciudades importantes del territorio. No eran una minoría marginal. Eran artesanos, soldados, comerciantes, trabajadores y parte esencial de la vida cotidiana.
Cuando llegaron las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, y luego la Guerra de la Independencia, esa diversidad quedó reflejada en los ejércitos patriotas. Negros, indígenas, criollos, mestizos y blancos combatieron juntos bajo una misma bandera. Compartieron trincheras, marchas, hambre y sacrificios. Allí comenzó a forjarse una identidad nacional donde el color de la piel importaba menos que la causa común. Figuras como María Remedios del Valle, hoy reconocida como Madre de la Patria, representan esa Argentina real que luchó por su libertad.
Durante el S.XIX, las guerras, las epidemias, el mestizaje y los cambios en las categorías censales redujeron progresivamente la población identificada como negra. El Segundo Censo Nacional de 1895 registró apenas un 1,8 % de población clasificada como negra. Pero ese dato no significa que los afroargentinos hubieran desaparecido, sino que una parte importante de sus descendientes ya integraba una sociedad crecientemente mestiza y dejaba de ser registrada bajo aquellas categorías coloniales.
Fue precisamente en esos años cuando comenzó a consolidarse una segunda Argentina. La Generación del 37 y, especialmente, la Generación del 80 impulsaron un proyecto de país profundamente europeizante. La inmigración masiva proveniente del Viejo Continente transformó la composición demográfica y económica del país, pero también modificó el relato nacional. La Argentina comenzó a pensarse a sí misma como una nación blanca, europea y occidental, relegando a un segundo plano el aporte de afroargentinos, indígenas y mestizos en la construcción de la Nación.
No se invisibilizó solamente a las personas; también se invisibilizó su memoria. La historia liberal privilegiará una Argentina imaginada antes que la Argentina realmente existente.
Paradójicamente, muchos de los inmigrantes que llegaron entre fines del S.XIX y comienzos del XX provenían de una Europa atravesada por teorías raciales, nacionalismos excluyentes y concepciones jerárquicas de la humanidad. En cambio, la Argentina nacida de las guerras de la Independencia había construido buena parte de su identidad en la convivencia y el combate compartido entre hombres de orígenes muy diversos.
Comprender esa diferencia resulta fundamental. La Argentina no se volvió "blanca" porque hubiera eliminado a los afroargentinos. Se volvió blanca en el relato que una parte de sus élites decidió construir sobre la Nación.
Recuperar hoy la memoria de afroargentinos, de los primeros pueblos y mestizos no significa reescribir la historia. Significa, precisamente, volver a contarla completa. Porque la Argentina no nació de una sola raíz. Nació del encuentro de muchos pueblos que decidieron luchar, construir y soñar bajo una misma bandera: la azul y blanca, contra las injusticias y por la libertad.
Luis Gotte
la trinchera bonaerense

"La historia que nos muestra"

jueves, 23 de julio de 2026

Esclavos negros, mulatos e indios en los origenes de La Cruz, Calamuchita. Por Claudio Bustos

Fuente: La Cruz, nuestra historia, cultura y patrimonio Facebook 



Nota de autor: Esta investigación puede ser malinterpretada si no se lee en contexto. Ante la cómoda situación de hacer historia de los que no aparecen en los libros, los llamados indios esclavos, negros esclavos, pretendo ofrecer un poco de justicia por esos tratos y ese olvido. Aquí, al menos, se da a conocer todo lo que nos pasó con nuestros originarios y los esclavos traídos de otras colonias.

Hay una historia de La Cruz más profundamente olvidada que la oficial. Está escrita en los márgenes de los libros parroquiales, en la letra apretada del Dr. Joseph de Noriega, cura de la amplia zona de la primera Calamuchita a mediados del siglo XVIII. Recuperar esos nombres es un ejercicio de honestidad historiográfica: Thomasina, Simón, Marta, Martín, Fernando, María Dorotea. Algunos de los esclavos de Calamuchita.

Dos regímenes que se superpusieron

La colonización del Tucumán se apoyó en dos regímenes de trabajo forzado que convivieron durante siglo y medio en el valle. Por un lado, el servicio personal de los indios encomendados, cuya continuidad prohibida pero jamás acatada fue característica de la gobernación (Castro Olañeta, 2010). Por otro, la trata atlántica, que trajo desde el puerto de San Pedro de Loanda, vía Brasil y el Río de la Plata, a los africanos que las órdenes religiosas y los propietarios laicos incorporaron a sus estancias.

En Calamuchita ambos regímenes dejaron huella temprana. En julio de 1617, la visita del gobernador Luis de Quiñones Osorio registraba a los indios de la estancia de Calamuchita de Pedro González Carriazo, obligados a comparecer en Córdoba a doce leguas de distancia (Castro Olañeta, 2010). Setenta y cinco años más tarde, la Visita del oidor Antonio Martínez Luján de Vargas (1692-1693) documentó indios calchaquíes desnaturalizados en tierras del valle y ordenó su traslado a la reducción de Nogolma (Bixio, González Navarro, Iarza y Grana, 2009). Y desde 1726, la Estancia jesuítica de San Ignacio de los Ejercicios se sostuvo con el trabajo de un número indeterminado de indígenas, doscientos treinta y nueve esclavos africanos y arrendatarios blancos hasta la expulsión de la Compañía en 1767 (Page, 1998; Benso y Signorile, 2004). En ese universo de sujeción ejercieron también dos bisnietos del primer encomendero: Pedro y Diego González Carriazo, este último de la zona del Quillinzo.

Las actas hablan

Los libros parroquiales sistemáticamente conservados del curato datan de 1762. Desde ese año, en el oratorio de La Cruz, en el Cano, en Tegua y en San Lorenzo de Licsin, dominicos y franciscanos asentaron una demografía silenciada: escasos comechingones, aborígenes de otras reducciones, esclavos negros, mulatos y libres de todas las castas.

La primera acta referida al paraje consigna un bautismo de naturalidad burocrática estremecedora:

"En el año del Señor, de mil setecientos sesenta y dos, a trece días del mes de abril, con licencia de Don Gabriel de Arias, puso Chisma el Padre Dr. Frai Gregorio Soria a Thomasina, esclava de don Manuel Díaz de la Torre. Siendo sus padrinos Miguel Bracamonte y María Clara de Sta. Dominguez. Por ser verdad, lo firmé." Dr. Joseph Noriega

Thomasina no tenía apellido. Tenía dueño. Los Díaz de la Torre, uno de los troncos propietarios más tempranos de las tierras de La Cruz, poseían esclavos, y esa condición se transmitía con el mismo lenguaje notarial que el ganado o los enseres.

En agosto de ese año, otro nombre:

"En el año de 1762, el día 6 de agosto, bauticé con toda solemnidad a Simón, negro esclavo de Don Joseph Baes. Siendo padrinos Don Mariano Jaimes y para que conste, lo firmo."

En noviembre, Marta, en un asiento aún más crudo:

"En el año del Señor de mil setecientos y sesenta y dos, el primer día del mes de noviembre, mi asistente, el R° P. Fray Thomas del Pilar Sereaphico, ordenó y puso oleo y chisma a Marta que nació el día veinte y ocho de febrero del año de sesenta y uno, y es hija natural de una negra cuyo nombre no me dieron."

La criatura recibió sacramento. El archivo eligió el silencio para quien la había parido.

En diciembre, dos actas casi sucesivas dibujan el mapa de la esclavitud doméstica del sur del curato:

"En el año del Señor, de mil setecientos y sesenta y dos en veinte y seis días del mes de diciembre, el mismo P. puso oleo y chrisma a Martín que nació el día veinte de julio del mismo año y es hijo legítimo de Felix Sossa y Micaela, esclavos de don Antonio Sossa."

"En el año del Señor, de mil setecientos y sesenta y dos en veinte y seis días del mes de diciembre, el mismo P. puso oleo y chrisma a Fernando que nació el día treinta de mayo del dicho año y es hijo natural de María Molina, esclava de don Jerónimo Sossa."

Los Sosa poseían dotación esclava propia, y su presencia no fue esporádica: la muerte de Gerónimo Sosa quedó registrada en 1815 en la capilla de Río de los Sauces, consignándolo como vecino del curato de Calamuchita, hijo de padres desconocidos y casado con una esclava.

Uniones mixtas y descendencias

Los asientos más elocuentes sobre la textura social del valle son los de las uniones entre esclavos e indios libres. En septiembre de 1768, en la capilla de La Cruz, el Padre Fray Thomas Ponce bautizaba a una niña de dos años:

"María del Rosario de dos años, hija legítima de Santiago Olivera, Indio libre y María Dorotea, esclava de Don Joseph Acosta. Fue madrina María Lucía Xaimes."

Y días antes, a su hermana menor:

"Ignacia de dos meses, hija del mismo Santiago Olivera y María Dorotea, bautizada condicionalmente. Siendo padrinos Justo Acosta, esclavo y María Silveria, su mujer, India Libre. El es esclavo de Don Andrés Acosta."

Aquí el mundo colonial muestra su trama completa: un indio libre unido a una mujer esclava; los padrinos, una pareja mixta en sentido inverso. Como los hijos heredaban la condición de la madre por regla del derecho indiano, las niñas de Santiago y María Dorotea nacían esclavas de Don Joseph Acosta pese a ser hijas de un hombre libre. La reclasificación de las castas, señalada por Bixio (2005) como instrumento de las desagregaciones coloniales, tenía en estos asientos su expresión más cotidiana.

Lo que las actas nos devuelven

La historia local suele contarse desde los apellidos propietarios: los Díaz de la Torre, los Sosa, los Acosta, los Baes. Las mismas actas, leídas con otra mirada, devuelven la otra mitad del pueblo: la que trabajó, parió y se congregó en las capillas sin dejar apellidos ni escrituras a su nombre. La comunidad que hoy habita el paraje se formó, en parte, con el trabajo de una población afrodescendiente e indígena que la memoria no nombró. Consignarlos, desde una tinta descolorida de 1762, es parte del oficio de hacer historia.

Por Claudio Bustos


Fuentes citadas:

Benso, G. y Signorile, A. (2004). La estancia jesuítica de San Ignacio de Calamuchita. Córdoba: Del Boulevard.

Bixio, B. (2005). Figuras étnicas coloniales (Córdoba del Tucumán, siglos XVI y XVII). Indiana, 22, 19-44.

Bixio, B., González Navarro, C., Iarza, V. y Grana, R. (2009). Visita a las encomiendas de indios de Córdoba 1692-1693. Córdoba: CEH Prof. Carlos S. A. Segreti / Brujas.

Castro Olañeta, I. (2010). Servicio personal, tributo y conciertos en Córdoba a principios del siglo XVII. Memoria Americana, 18(1), 105-131.

Castro Olañeta, I. (2015). Encomiendas, pueblos de indios y tierras. Una revisión de la visita del Oidor Luján de Vargas a Córdoba del Tucumán. Estudios del ISHiR, 5(12), 82-104.

Page, C. A. (1998). La estancia jesuítica de San Ignacio de los Ejercicios, Calamuchita-Córdoba. Junta Provincial de Historia de Córdoba, N° 18.

Libro de bautismos del Curato de Calamuchita, 1762-1768. Actas transcriptas del acervo parroquial.

UN ANTES Y UN DESPUÉS DEL 29 DE Diciembre de 1765. Fecha establecida como Creación de la Parroquia de Salsacate

Sin ninguna pretensión de afirmar o negar esta posición, simplemente brindo humildemente los resultados de la lectura y análisis de los documentos que pude obtener a través del tiempo. Seguramente todavía existen muchos más, por lo que será indispensable obtenerlos para completar lo elaborado hasta hoy.

Inicié esta investigación preguntándome

¿CUÁL FUE EL ORIGEN DE LA PARROQUIA DE SALSACATE?

Para comenzar  tomé como punto de partida el Libro 1 de Bautismos y Óleos de Españoles correspondientes al Curato o Beneficio de Traslasierra, iniciado por el Cura Vicario Dr. Joseph Ignacio Texeda el 29 de Diciembre de 1765. El primer asiento (Folio1) registra bautismo y administración de óleos en la Capilla de Las Palmas.

A partir de esta información interpreto, que se tomó el 29 de Diciembre de 1765, como fecha de Creación de la Parroquia de Salsacate.

Es importante considerar que esta documentación es parte de un conjunto de libros, (no solo referidos a Bautismos sino también Matrimonios y Defunciones), y en este caso la información corresponde al Libro 1 Años 1765 -1802, el más antiguo del conjunto.

Pero antes de continuar, creo necesario tomar algunos puntos de referencia para confirmar los saberes y conclusiones del presente. En 1999 elaboré un trabajo referido a la inauguración del Templo actual de la Parroquia de Salsacate “Polvo del pasado, oro del presente”. Pasaron 27 años desde entonces y el tiempo me brindó la posibilidad de incorporar datos y rectificar otros a partir de los nuevos descubrimientos.

La pregunta que condujo mi trabajo fue:

¿Esa es la fecha de creación de la Parroquia de Salsacate?

VIAJEMOS EN EL TIEMPO

Es necesario considerar que desde la llegada de los conquistadores el territorio junto a sus pobladores sufrió muchísimos cambios.

Las mercedes y encomiendas se trasformaron en las primeras estancias, propiedades donde los encomenderos lo primero que realizaron fue la construcción de oratorios, muy rudimentarios y con escasos recursos para cumplir con la misión evangelizadora.  Los pueblos originarios fueron dispersados de acuerdo a las necesidades de los nuevos propietarios, provocando innumerables denuncias sobre el trato que los encomenderos  les daban en la campaña

¿Qué certezas tenemos al respecto?

Según informes de la época:

El Obispo Nicolás de Ulloa eleva una denuncia al Rey sobre “malos tratamientos por estar encomiendas y pueblos de indios destruidos, las iglesias por los suelos…”. Como respuesta se realizan visitas de los Oidores de Charcas para elevar un informe y dar respuesta.

En 1694, Salsacate fue uno de los pueblos visitados, encontrándose habitado por un cacique principal, ocho indios mayores, cuatro indias casadas, un muchachito y una indiecita…  y lo que hoy nos interesa de este informe es que los informantes manifiestan que la capilla se cayó hace un tiempo, por lo que sólo recibían misa una vez al año por parte de los padres de la Compañía de Jesús…

En 1750, según un informe del Obispo Argadoña presentado a la Sagrada Congregación del Concilio de 1750, el valle Transerrano estaba organizado en un solo Curato o Beneficio, recibiendo de nombre “Curato o Beneficio de Traslasierra”. Abarcaba lo que hoy son los Departamentos Pocho, Minas, San Javier y San Alberto

Hasta el presente desconozco la fecha de creación.


ALGUNAS CERTEZAS SOBRE EXISTENCIA DE LA CAPILLA DE SALSACATE ANTERIOR A LA FECHA DE 1765

Pero antes de continuar necesito destacar que según una publicación en Los Principios de 1940, el Ingeniero Juan Kronfuss en la nota “La Iglesia de Salsacate”, además de informar que había sido aprobada por decreto del Poder Ejecutivo la licitación para la reparación del antiguo templo, afirma a partir de los estudios realizados para su proyecto “La iglesita de Salsacate data más o menos de los años 1720-1740…”

Pero al incursionar en la búsqueda de datos referidos a la Capilla de Las Palmas, encontré  información sobre los pobladores de esos tiempos quienes solicitaron la construcción de una capilla en el lugar, por estar muy distante la de Salsacate. Estamos hablando del año 1689, fecha cuando se inició la construcción de la misma, finalizando en 1735.

Mientras, muy cerca se gestaba la construcción de la Capilla de Pocho. Podemos situarla en 1746 apenas Doña Flora de Brizuela realizaba la compra de la estancia San Miguel de Pocho.

Estos datos confirmarían que antes de 1765 ya existía la Capilla de Salsacate, probablemente como un rudimentario oratorio el que con el tiempo y el esfuerzo de los fieles fue avanzando.


Entonces… si la evangelización se realizó desde la llegada de los conquistadores,

¿Dónde quedaron los registros anteriores a 1765?

El libro 1 consultado nos muestra y describe de alguna manera el proceso poblacional, cultural y social a través de los sacerdotes que registraron no solo los bautismos, sino defunciones y matrimonios.  Quedan en suspenso las respuestas que puedan surgir. 

Continuemos mostrando los elementos más sobresalientes que nos llevan hoy a celebrar la continuidad, efectividad y acomodamiento de la misión evangelizadora de la Iglesia Católica.

ANTIGUO CURATO DE TRASLASIERRA   1750

A partir de la lectura y análisis de los Libros Parroquiales observé que a partir de 1765, el Curato de Traslasierra fue configurándose lentamente. Evidentemente cada sacerdote tenía su particularidad para efectuar los registros. Algunos incompletos, ilegibles, y en algunos casos sin respetar el orden cronológico.

Estimo que después de las visitas a las Capillas completaban los libros correspondientes. Las distancias, la comunicación y la vida misma era muy diferente a estos días, además inicialmente el territorio asignado al Cura Párroco era muy extenso, por lo que según registros, tenía el Cura y Vicario, sacerdotes ayudantes y también personas relevantes en cada comunidad para realizar los bautismos.

PROCESO

1750 – 1810: “Curato de tras la sierra”

2 de Mayo 1783: El Obispo Fray José Antonio de San Alberto, efectúa la división del Curato de Tras la Sierra en:

¨ El CURATO O BENEFICIO DE SAN XAVIER (actualmente los departamentos de San Alberto y San Javier).  En 1788 se nombró como Parroquia de este Curato a la Capilla de San Francisco Javier de Yacanto.  

¨ El CURATO DE POCHO (actuales departamentos de Pocho y Minas) incluyó: Parroquia: Capilla de Villa de Pocho; y las Capillas de: Salsacate, Las Palmas, Sancala, Guasapampa, Ninalquín y del Coro.  4

 1858.  Creación del Curato de San Alberto.

 4 de Diciembre de 1858: división de San Javier, creando el Departamento San Alberto. Eligen este nombre homenajeando al Obispo de Córdoba del Tucumán Fray José Antonio de San Alberto Campos y Julián.

24 de Diciembre de 1858:  el Provisor Vicario Capitular y Gobernador del Obispado Dr. Eduardo Ramírez de Arellano procede a dividir el Curato de San Javier “en dos Curatos y Vicarías Pedáneas” originándose el “Curato de San Alberto y Río de los Sauces” con sede en Villa de San Pedro.

23 de Mayo de 1862: se procedió a la división del departamento Pocho en dos secciones, quedando establecidos los DEPARTAMENTOS POCHO Y MINAS.

9 de julio de 1862: el Obispado de Córdoba del Tucumán dejó constituido los Curatos de Pocho y Minas.(Documento Compilación de Leyes, Decretos, Acuerdos A.H.P.C) creándose la Parroquia de la Inmaculada Concepción o San Carlos Minas.

¿Qué se tomó en cuenta para proceder a la división de los Curatos?


Ø   Demasiada extensión de territorio en los Curatos de Campaña para concretar los fines de la Iglesia Católica. 

Ø Establecer coherencia entre el Superior Gobierno de la Provincia y la Jurisdicción Eclesiástica. 

Ø   Mayor facilidad y frecuencia de los beneficios de la Santa Religión-. 

Ø Armonía y uniformidad de la división territorial para el ejercicio de la Jurisdicción Civil y Eclesiástica.  

 

 OTRAS SINGULARIDADES

La cantidad de comuniones que se distribuían durante las Misiones Religiosas hablan de más de 1.000 fieles por lo que se puede suponer un elevado índice poblacional. 

Las edificaciones religiosas fueron realizadas con las “limosnas” y el trabajo gratuito de los pobladores entre los que se contaban niños y mujeres. 

Las Capillas más antiguas fueron refaccionándose y manteniéndose gracias al apoyo de las comunidades. Se expresa en varias ocasiones el deterioro continuo de las mismas lo que llevó por ejemplo a demoler la de Salsacate y construir una nueva.

En otros casos y en su mayoría, las reedificaciones y refacciones se realizaron en el mismo lugar teniendo  en cuenta que al instalarse las primeras estancias los templos fueron construidos de adobe y barro apisonado, con techo de enramada y de una sola nave características que por supuesto  no resistieron el paso de los años. De este modo puede establecerse una primera etapa en cuanto a la edificación de los templos. 

Una segunda etapa se concreta con  la construcción de piedras y ladrillos de adobe y techos más resistentes prácticamente en el mismo lugar de las primitivas o en las cercanías.  Estas edificaciones si bien persistieron con el correr del tiempo en muchos casos como la Iglesia de Pocho y Las Palmas tuvieron sus respectivas refacciones manteniendo, al menos la Capilla de Villa de Pocho, sus características originales. En cambio la antigua Capilla de Salsacate fue demolida a los pocos meses de inaugurado el actual templo.

1949. Los dos templos enfrentados.

RESULTADOS DEL ANÁLISIS DE LOS LIBROS PARROQUIALES.

Mediante la lectura de los datos que preceden podremos responder a la pregunta inicial.

El Libro 1 Años 1765 -1802, consta de 292 Folios y en su trayecto se puede observar cómo estaban categorizadas: Parroquia, Viceparroquias y Oratorios.

Parroquia

Capilla de Pocho

Vice-parroquias:

Salsacate, Sancalá, Ninalquín, del Coro, Las Palmas, San Juan de Los Talas.

Capillas:

San Francisco Xavier, Nono y Panaholma.

MENCIÓN DE PARROQUIAS, VICE PARROQUIA, CAPILLA Y ORATORIOS

IMAGEN

CATEGORÍA

LUGAR

Libro 1 Años 1765 – 1802

4

Capilla 29 Diciembre 1765

Las Palmas

5

Capilla Enero 1766

San Xavier

6

 

San Juan de los Talas

9

Vice parroquia

Nono

10

Vice parroquia

Panaolma y Ambul

11

Viceparroquia

Salsacate

15

Viceparroquia 04/02/1760

Sancala

16

Viceparroquia 06/02/1776

Capilla de Ninalquín

16

Viceparroquia 09/02/1776

Capilla del Coro

24

Viceparroquia  08/03/1776

Capilla de Las Palmas

24

Parroquia  30/03/1776

Iglesia  de Pocho

90 y 91

Informe del Dr. Dn. Manuel Abad Illana 04/01/1770

 

91

Dr. Bernabé Moreno  Teniente de Cura 08/12/1769

Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de Pocho

94

Viceparroquia 04/01/1770

Capilla de Nuestra Sra. del Rosario de Salsacate

96

Viceparroquia 28/01/1770

Ministro Alberto Guerrero

Capilla de Nuestra Sra. del Rosario de Panaolma

107 y 108

Entrega de Libros de Manuel Guerrero a Simón Funes Pabón 08/03/1773

 

108

Salta de 1773 a 1778 ¿Qué pasó?

Cura Juan Ignacio Rodríguez Folio 207

128 y 129

Informe 06/03/1778

 

129

Capilla 10/1779

Guasapampa

137

Entrega de libros parroquiales 27/03/1801

Parroquia de Salsacate

 

 

 

 

 

 

Libro 3 Años Años 1802 -1819

152

Oratorio Año 1812

Yerbabuena

163

Parroquia

Capilla de Salsacate.

163

Viceparroquia

Capilla de Pocho

188

1812

Capilla de Salsacate

149

Visita Obispo Orellana 1814

Capilla de Salsacate

189

Gestión de Cincunegui 05/10/1817

PARROQUIA DE LAS PALMAS

Libro 3 continuación Años 1819 -1822

18

Capillas Salsacate y Las Palmas 1820

 

19

Oratorio Mogigasta Abril 1820

 

Libro 4 bis Años 1832 – 1852

40

Parroquia 

Capilla de Salsacate

 

 

 

17

Parroquia

 

Libro 5. Años 1853 - 1856

2

Parroquia de Salsacate

Nota

Libro 6. Años

152

Parroquia de Salsacate

Sello

Libro 7. Años 1863 a 1874

13

Capilla de RODEO GRANDE 1864

Chancaní

50

Capilla del Carmen

Chancaní

68

PARROQUIA SALSACATE 12/03/1867

 

152

Sello  de 1815 como PARROQUIA DE SALSACATE

Folio 293

139

Parroquia de Salsacate

1870 Año de Creación

Escuela Primaria

140

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Salsacate

Diciembre de 1877

152

Capilla del Carmen

Mayo 1871 Chancaní

Libro 8. Años 1879 a 1881

 

 

 

Libro 9. Años 1881 -

2

Carátula y portada con lista de Curas y Vicarios

1853 a 1908?

59

Parroquia de la Purísima Concepción de Pocho

Capilla de Pocho

138

Capilla Nuestra Sra. del Carmen

Chancaní

138

Autorizado Cura y Vicario de Minas

Bautizar

 

 

 

1895, ¨Iglesia de Salsacate como Parroquia del departamento.

 Fuente bibliográfica: Reservorio de Family Search.

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