Cerro Ciénaga. Fotografía: Alejandra Ferreyra.

viernes, 22 de mayo de 2026

Raíces de libertad: la Revolución de Mayo y el espíritu de El Común de 1774. Escuela PROA Sede Mina Clavero


En un ambiente festivo y de profundo patriotismo, el alumnado y Equipo Directivo y Docente de la Escuela PROA Sede Mina Clavero, conmemoraron un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo de 1810. 

Esta vez la propuesta fue dar relevancia al Levantamiento de la gente de Traslasierra de 1774.  Desde esta perspectiva fusionaron la importancia del oeste cordobés como un hito relevante en el largo proceso histórico que eclosionó aquel 25 de Mayo de 1810.  Los trabajos de reflexión elaborados a nivel áulico  sobre este hecho transerrano se vieron reflejados en las actividades propuestas.

Alumnado, docentes y visitante tuvieron un espacio de reflexión enriquecedor. El momento culminante fue la presentación  del video creado y editado por los alumnos de 3° año en el 2024. Al finalizar el encuentro se descubrió una placa, reconocimiento entregado por la Jefa Comunal de Villa de Pocho Licenciada Melisa Oviedo por el trabajo valiosísimo y trascendente que lograron los alumnos.

La intervención de la profesora Gladys Acevedo, invitada especialmente, tuvo como finalidad profundizar sobre las  causas, consecuencias y posibles motivos del silencio de este hecho por más de dos siglos silenciado. El respeto, interés y participación del alumnado y profesores a través de preguntas e inquietudes enriquecieron ampliamente el encuentro.

El recinto se inundó con las estrofas del Himno Nacional Argentino en las voces de los presentes quienes a una sola voz dieron por finalizado el acto con un ¡Viva la Patria!









sábado, 16 de mayo de 2026

Segundo encuentro de "Amigos de la Historia".

La tarde del pasado 8 de mayo, Identidad  Pochana abrió en el local de la Universidad Popular de Salsacate, una nueva puerta en la historia de nuestra zona, con la participación de nuevos integrantes en esta segunda convocatoria.

En la oportunidad Cristian Zapata,  muy interesado en rescatar las historias que duermen entre los cerros, nos llevó a través de su exposición a un lugar que reposa entre las sierras cordobesas,  allá entre el silencio y la memoria de sus pobladores: las ruinas de la "Capilla del Cerco del Sermón".

Estas ruinas se encuentran en un lugar llamado Ciénaga de Britos, pequeña localidad rural situada en el Departamento Minas, en el noroeste de la Provincia de Córdoba, a unos 1.377 metros de altitud. Esta población se destaca por sus imponentes paisajes de sierra donde la soledad abraza al visitante.

Para llegar es necesario atravesar rutas de tierra y caminos de montaña para encontrarnos de pronto con estas ruinas que nos hablan de un pasado cuya historia fue pasando de generación en generación.

Un dato interesante que aportó el Sr Zapata  y que marca un hito importante en la historia del lugar, es un viejo puente del que quedan vestigios después de haber sufrido una gran creciente en el año 1992.

Es allí que muy cerca donde se encuentran estas ruinas, aproximadamente a 5 km de la Capilla de la Concepción, ubicada en la localidad de Ciénaga de Britos.

Para completar la información accedí a Capillas y Templos de Córdoba https://www.capillasytemplos.com.ar/cruzdeleje-concepcion.htm donde pude completar los datos aportados, he aquí la transcripción correspondiente:

Hechas las gestiones necesarias nos contactamos con Humberto Ricardo Portela, quien el 7 de agosto de 2009, nos contaba:    

“Martín Portela, su esposa Magdalena y sus tres hijas, oriundos de Valladolid, España, ingresaron a las Provincias Unidas del Río de la Plata, por Chile, a principios de la segunda década del siglo XIX.

Martín compra la estancia de La Candelaria a un militar.

En ella estaban los presos escoceses de la Invasiones inglesas.

Las hijas de Portela formaron pareja con los ingleses, ya convertidos en peones, y tuvieron con ellos varios hijos, conservando para todos los vástagos, el apellido Portela.

Entre ellos, Martín, Solano y Francisco Javier son los fundadores de la Capilla de la Concepción, que construyeron a lo largo de los años 1897 y 1898 (*), fechas grabadas en el coro alto. Sus restos descansan en la capilla.

 Se dedicaron en vida, a evangelizar a los naturales de la región. Tarea que realizaron en Cerco del Sermón, cuyas ruinas se conservan en un paraje próximo a la Capilla.

Aparentemente, la precariedad del oratorio que disponían los llevó a construir la actual Capilla de la Concepción,  dentro de los campos de su propiedad, en el sector más elevado de un vallecito, que toma su nombre, cerca de las Cumbres de Gaspar.  Desarrollaban su catequesis  a lo largo de los 37 puestos que tenía la estancia en aquel entonces.   

Los ladrillones fueron quemados en hornos levantados en el lugar, al igual que la cal; la piedra utilizada corresponde a canteras cercanas.”

A continuación las preguntas inundaron el recinto y entre ellas: ¿Por qué cerco? se lo llama así porque marca un límite, el de la propiedad de la familia Barros. Hay otros lugares como Cerco de la Aguada, el Cerco de la piedra, en fin, es una manera de identificar el lugar. Es un término regional, superando las 1.000 has pasa a ser estancia. 

Una de las participantes  comenta que estas ruinas se encuentran en la localidad de  Ciénaga de Britos y muy cercanas a la Capilla de la Concepción, unos 5 km. Ese oratorio es anterior a la construcción de la actual Capilla. 

También se le consulta acerca de las fuentes bibliográficas que refuerzan su investigación, confirmando el sr. Zapata que la búsqueda fue a través de bibliografía oficial provincial y nacional, además del periódico La Voz del Interior.

Continuó el encuentro dejando varios interrogantes, motivo imprescindible para continuar investigando.










Al finalizar se acordó un nuevo encuentro para el 5 de junio, a las 17, en el local de la Universidad Popular de Salsacate.

Muy agradecidos a todos por el interés  manifiesto en este proyecto.

Todos somos protagonistas en la construcción de la Memoria Colectiva.














 


miércoles, 6 de mayo de 2026

Conversatorio en el marco del 252 Aniversario de la firma del Pacto de Los Chañares. Nono

 Junta Municipal de Historia de Nono

Rodrigo Navarro Akiki, Gladys Acevedo y Guillermo Cabanelas

Descripción: 📜El pasado jueves 30 de abril realizamos el conversatorio sobre el "Pacto de Los Chañares", con la disertación de Gladys Acevedo y Guillermo Cabanelas.

Descripción: 🥇Esta es la primera experiencia en donde un gastronómicos de nuestra localidad, mediante el Área de Comercio de la Municipalidad de Nono, aceptó nuestra propuesta de brindar su espacio para nuestras charlas.

Descripción: 💡Tras la exposición de los disertantes, varias personas brindaron su opinión, formularon preguntas y extendieron el diálogo entre los asistentes, enriqueciendo el encuentro.

Descripción: ✨️Agradecemos a la Juntura Resto Bar por la amabilidad y el espacio, a la Municipalidad de Nono por la articulación, a los disertantes por su conocimiento, a Saul García por cubrir mediáticamente junto con @hoynoticiastraslasierra y a todos los interesados en el tema que asistieron y difundieron el encuentro.

domingo, 26 de abril de 2026

Conversatorio "RAÍCES QUE DIALOGAN: VOCES DE LOS CHAÑARES" 25 de abril de 2026

El pasado 25 de abril, la histórica Capilla de Villa de Pocho se llenó de luz con el eco de las voces que se sumaron a la actividad programada. Durante dos horas, se tejió un retazo de la historia de esta región, tantas veces olvidada, pero que hoy se despliega serena e incansable, con los latidos de la gente del ayer y del presente.

Tal como había sido programado, la convocatoria al conversatorio “Raíces que dialogan: voces de los chañares” se realizó con total éxito. Los invitados pudieron estrechar vínculos con los participantes, quienes llegaron desde distintos lugares para sumarse a este importante evento cultural.

Integrantes de las Juntas Municipales de Villa Dolores y Nono, medios de difusión como Traslasierra Cuentamuestra y Radio Comechingones, junto a amigos de zonas aledañas, compartieron los saberes de los invitados con intervenciones enriquecedoras, sumando datos, interrogantes y diversas posturas, en el espíritu propio de todo conversatorio.

La jornada se abrió con las palabras de bienvenida y agradecimiento de la jefa comunal, Lic. Melisa Oviedo, quien recordó brevemente los 12 años transcurridos desde que el Grupo Solidario Compromiso Pochano iniciara el proyecto de recuperación y valoración de esta fecha tan simbólica para la región.

La propuesta de aquel entonces fue conmemorar este hecho histórico cada 28 de abril en esta localidad, ya que en aquellos tiempos la Capilla de Pocho funcionaba como parroquia del Curato de Traslasierra. Hoy, las celebraciones se realizan en el marco del Día del Pueblo de Villa de Pocho, jornada elegida por la comunidad para desplegar a los cuatro vientos las particularidades que la identifican.

Seguidamente, Gladys Acevedo, moderadora del evento, presentó a los invitados, dando inicio a las exposiciones con Erik Rojas, naguan de la Comunidad Indígena “La Unión”.

Dado que el objetivo del encuentro fue proponer una mirada sobre el contexto sociocultural de 1774, con la intención de interpretar la reacción de los pobladores del Curato de entonces, Erik Rojas compartió sus saberes referidos a la producción textil en la época colonial. Además de describir los insumos y herramientas utilizados por sus ancestros, puso el acento en los sufrimientos y exigencias que les fueron impuestos, cercenando explícitamente la expresión artística de los pueblos transerranos. El auditorio, profundamente interesado, formuló preguntas que fueron respondidas por el expositor.

A continuación, la licenciada Raquel Maggi residente en Córdoba capital. profundizó sobre uno de los reclamos que El Común incluyó en los ocho puntos del petitorio del 28 de abril de 1774: el estanco del tabaco. Este sistema de monopolio sobre la producción, distribución y venta había sido establecido por la Corona española desde el siglo XVII (1636) para asegurar ingresos al Rey. Al finalizar su exposición, el auditorio tuvo la oportunidad de realizar preguntas que fueron respondidas por la licenciada.

Para cerrar, el Sr. Christian Basso Brondo, residente en Capital Federal, tomó la palabra. Su intervención se centró en la genealogía, ya que su trabajo está orientado al esclarecimiento de sus antepasados, en este caso, enfocado en la posible participación de su familia en el levantamiento de Traslasierra. Inició su exposición presentando una copia del acta de matrimonio de Mariano Brondo y Petrona Brito, celebrada en la Capilla de Las Palmas el 14 de octubre de 1774. Quedaron planteados nuevos interrogantes, abriendo caminos de investigación para visibilizar el accionar de quienes conformaron El Común. Surgió así la necesidad de generar encuentros más frecuentes que permitan reconstruir la memoria de manera colectiva.

El conversatorio se consolidó como un espacio propicio para el intercambio, no solo de saberes, sino también de inquietudes y de la necesidad de difundir tantas historias olvidadas u ocultas de la región de Traslasierra.

Al finalizar, la jefa comunal, Lic. Melisa Oviedo, junto a su colaboradora, Prof. Laura Retes, entregaron certificados de reconocimiento a los presentes por la labor cultural que realizan, agradeciendo su participación y el compromiso sostenido a lo largo del tiempo.

Cuando la tarde comenzó a apagarse, la Capilla quedó envuelta en otra densidad. Tal vez, entre sus muros, las voces de otros tiempos se mezclaron con las del presente. Tal vez, como un susurro, algo de todo lo dicho quedó resonando.

Porque hay memorias que no se guardan: se despiertan.
















"Te invito a sumarte, a dejar tu mirada 
y a ser parte de esta memoria  que sigue latiendo en nuestro territorio.

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Gracias por el interés y por caminar junto a esta historia."





viernes, 24 de abril de 2026

¿Qué los llevó a desobedecer a las autoridades que administraban el Curato de Traslasierra? ¿Cuáles eran las condiciones de vida de entonces?

Poema mural. Artista plástico Juan Danna, Ceramista Juan Villasegura. Plaza de Salsacate.

Responder a estos interrogantes no solo fortalece la memoria de este acontecimiento, sino que nos invita a mirarlo desde la reflexión. Nos desafía a tomar conciencia de las decisiones y acciones que asumimos como comunidades, siempre en transformación junto a nuestro pasado: ese que orienta el rumbo hacia el desarrollo integral de cada pueblo.

Estas preguntas guían nuestro recorrido histórico. Tenerlas presentes nos permite comprender e interpretar la realidad de los protagonistas de un suceso que, en su momento y durante mucho tiempo, permaneció sin trascendencia. No se trata de juzgar, sino de conocer las razones que impulsaron a unos y otros a actuar como lo hicieron.

Como vimos, esta rebelión formó parte de un proceso más amplio que atravesaba el Virreinato del Perú, inmerso en profundas transformaciones. A los conflictos militares se sumaban tensiones sociales y religiosas que afectaban a toda la sociedad colonial. Por ello, para comprender estos hechos, es necesario detenernos en las características de ese contexto.

Se trataba de una época de penurias, marcada por fuertes reacciones de los sectores dominantes. La sociedad colonial se estructuraba sobre una rígida jerarquía socio-étnica: españoles peninsulares y criollos ocupaban la cima, concentrando el poder político y económico, muchas veces sostenido por prácticas de nepotismo.

En la base se encontraban mestizos, indígenas, afrodescendientes y otras castas: trabajadores rurales, artesanos y mano de obra en las estancias, frecuentemente en condiciones cercanas a la servidumbre. Fueron tiempos de profundas desigualdades, en los que amplios sectores de la población quedaban relegados a los niveles más subordinados.

Características del sistema de castas

Estructura y jerarquía:

  • Españoles: peninsulares (nacidos en España) y criollos (descendientes de españoles nacidos en América).
  • Indígenas: considerados “neófitos”, organizados en sus propias repúblicas, con legislación diferenciada.
  • Mestizos: descendientes de español e indígena.
  • Castas: diversas mezclas (mulatos, zambos).
  • Negros: esclavizados o libertos, ubicados en la base de la pirámide social.

Fueron tiempos en que nuestra Patria comenzaba a gestarse entre luchas, disputas de poder y una inevitable mezcla de culturas, sangres y visiones: todo aquello que da forma a una comunidad. La esclavitud era parte del sistema, y el ejercicio del poder se manifestaba con frecuencia a través de la violencia, el desprecio y castigos sin amparo justo.

En este marco, se comprende mejor qué llevó a los transerranos a organizarse para reclamar mejores tratos y ser escuchados. Fue, en esencia, una denuncia contra las autoridades: el Maestre de Campo y el Juez Pedáneo, quienes ejercían sus funciones sin miramientos.

Sin embargo, tras la detención de los líderes de la rebelión —encarcelados en el Cabildo de Córdoba—, las autoridades denunciadas, el Juez Pedáneo don Joseph de Tordesillas y el Maestre de Campo don Joseph de Isasa, fueron restituidas en sus cargos poco tiempo después.

“La historia no siempre hace justicia en su tiempo, pero deja huellas que nos invitan a pensar el nuestro.”


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¿De dónde surgió el término El Común?

Fotomural. Artista plástico Juan Danna, Ceramista Juan Villasegura.
Capilla de Villa de Pocho

 Desde hace años venimos hablando, descubriendo e incorporando datos que van aclarando las circunstancias que movilizaron a los pobladores de Traslasierra en 1774 para rebelarse contra las autoridades virreinales. 

En entregas anteriores focalicé varios aspectos, en este caso me gustaría explayarme en el término El Común, el cual no nace en un único momento ni con un solo significado, sino que tiene una raíz larga dentro del mundo hispano y europeo.

Según los relatos de Barrionuevo Imposti fue el Maestre de Campo José de Isasa quien propuso a la gente de entonces la autodenominación que los identificaría en la contienda. Pero este termino

·         ¿Lo creó Isasa o lo trajo de otro modelo que estaba en proceso de transformación?

·     ¿“El Común” era realmente todo el pueblo o solo una parte que se arrogaba su representación?

·         ¿Es un concepto inclusivo o también excluyente (quiénes quedaban afuera: indígenas, esclavizados, mujeres)?

·         ¿Es una categoría espontánea o heredada de tradiciones políticas europeas?

·         Cuando se invoca “el común”, ¿se describe una realidad o se construye un discurso de poder?

Para intentar responder a estos interrogantes, me parece interesante recorrer tres líneas que se entrecruzan:

  1. El “común” como comunidad

En castellano antiguo, el común se refiere simplemente al conjunto de vecinos, al pueblo llano, a quienes no forman parte de las élites (nobleza, autoridades coloniales, etc.). Es decir: el común como sujeto colectivo , como “los de abajo” organizados o no.

22 2.  Tradición política hispánica

Desde la Edad Media aparecen expresiones como “procuradores del común” o “bien común” . Aquí el término ya tiene una carga política: el común no es solo la gente, sino un cuerpo con intereses legítimos que pueden ser defendidos frente al poder.

La historia nos permite recordar antecedentes que marcan el proceso:

  • Las Comunidades de Castilla (1520-1522, siglo XVI) → los “comuneros”. En este caso predomina la idea de que el poder debe responder al bien común y no solo a la autoridad.

         3. El uso en América colonial
En América, el término se reactualiza en contextos de conflicto, siendo uno de los sucesos relevantes:

  • La Revolución de los Comuneros (Paraguay  1721-1735 ) expresada a través de movimientos locales donde el común se levantó frente a abusos de autoridades

Observamos que este término ya no es solo una categoría social: se convierte en identidad política y forma de legitimación . Es el pueblo que se reconoce con derecho a actuar.

Este habría sido el mensaje que dio Isasa - según Barrionuevo Imposti - a la gente del Curato de Traslasierra, ellos como pueblo tenían derecho a reclamar, por supuesto actuando como un solo miembro. Los hechos dan cuenta de lo sucedido.

Lo cierto es que desde las Comunidades de Castilla en el siglo XVI hasta los movimientos comuneros en América, El Común aparece como una forma de identidad colectiva que legitima la acción frente a lo que se percibe como injusticia.

Ahora bien, respondiendo a las preguntas del comienzo, todo indica que el término puesto en consideración no solo describe una realidad social, sino que también la construye, la nombra y le otorga sentido en momentos de tensión y transformación.

Desde esta perspectiva, Barrionuevo Imposti introduce una matiz que complejiza la interpretación: sostiene que fue el Maestre de Campo José de Isasa quien instigó a los pobladores a rebelarse, induciéndolos incluso a asumirse como El Común. .

Esta mirada desplaza el eje desde una acción espontánea del pueblo hacia una posible conducción interesada, donde la categoría no emergería de manera genuina sino como parte de una estrategia. Sin embargo, aun si se acepta esta hipótesis, cabe preguntarse si una denominación impuesta puede sostenerse sin algún grado de reconocimiento por parte de quienes la encarnan.

¿Puede alguien asumirse como común sin compartir, al menos en parte, los motivos de la acción? Tal vez, más que anularse, ambas dimensiones —la incitación y la apropiación— conviven en un mismo proceso, invitándonos a pensar que los sujetos históricos no solo son movilizados, sino que también reinterpretan, resignifican y hacen propia la palabra que los nombra.

En este cruce de miradas, la pregunta permanece abierta y vigente:

·         ¿Fue El Común una voz auténtica del pueblo o una construcción inducida en un contexto de disputa?

·         ¿Hasta qué punto las comunidades actúan por sí mismas y hasta qué punto son guiadas por intereses que las exceden?

Tal vez la clave no esté en elegir una única respuesta, sino en reconocer que la historia se teje en esas zonas de tensión, donde las palabras —como El Común— no solo nombran a los sujetos, sino que también los convocan, los moldean y los ponen en movimiento.

Y es allí, en ese espacio entre la voz propia y la voz inducida, donde se vuelve necesario detenernos a pensar qué decisiones seguimos tomando hoy, como comunidad, cuando creemos hablar en nombre de todos los demás.


La revolución comunera de Córdoba de 1774. Barrionuevo Imposti, página 55


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